Quiropraxia

Fue desarrollada en Iowa, (Estados Unidos) en el año 1895. David Daniel Palmer realizó el primer ajuste vertebral específico a un conserje local que había perdido la audición después de un accidente. Analizó su columna, y tras ver que una vértebra estaba desplazada la corrigió, y su audición mejoró. Su hijo Bartlett Joshua Palmer ayudó a expandirla a principios del siglo XX. Su padre fundó el Palmer College of Chiropractic en 1897, que fue la primera de las 50 escuelas que existen hoy en el mundo, la mayoría en Estados Unidos, y también en Reino Unido, Australia, Francia, Dinamarca, Brasil, México, etc.

Las observaciones de Palmer lo llevaron a concluir que existe una supuesta «inteligencia innata» que controla una supuesta «energía» o «fuerza vital» que, según las teorías de los curanderos magnéticos de la época, permite que el cuerpo se cure a sí mismo. Según Palmer, dicha «inteligencia innata» regula todas las funciones del organismo pero, en presencia de una «subluxación de la médula espinal«, el flujo de la «energía» se bloquea, causando todo tipo de trastornos de salud. Palmer estaba convencido de que el 95% de todas las enfermedades son causadas por vértebras desplazadas y el resto, por luxaciones de otras articulaciones. Palmer desarrolló las técnicas de manipulación con el objetivo de desbloquear el flujo de esta «energía» y permitir la autocuración del organismo. Ninguna de estas teorías puede cuantificarse mediante ningún método científico.

La «inteligencia innata» llegó a convertirse en un concepto teológico, la representación de la «Inteligencia Universal» (Dios) dentro de cada persona.

Actualmente, la Quiropráctica ha evolucionado desde las ideas originales de Palmer, manteniendo sus bases teóricas. Al mismo tiempo, un gran número de quiroprácticos quieren separarse del tradicional concepto vitalístico de la inteligencia innata.

En el año 2005, la Organización Mundial de la Salud definió la quiropráctica como «una profesión sanitaria que se ocupa del diagnóstico, el tratamiento y la prevención de los trastornos del sistema neuromusculoesquelético y de los efectos de dichos trastornos sobre la salud en general», cuya filosofía está basada en conceptos y principios que difieren de los de otras profesiones sanitarias.

Principalmente»holismo, vitalismo, naturalismo, conservacionismo, racionalismocrítico, humanismo y ética«.Esta definición está incluida en un amplio documento que contiene directrices cuyos objetivos principales son los de «facilitar la práctica autorizada e inocua de la quiropráctica» y «establecer los requisitos básicos para la enseñanza de la quiropráctica» con el fin de «proteger al público y a los pacientes», revisando las «contraindicaciones para reducir al mínimo el riesgo de accidente» y proporcionando «asesoramiento en materia de gestión de las complicaciones que ocurren durante el tratamiento».