Testimonios de VitalJosvic.

Sergi, un niño con mucho instinto de terapia emocional

Gran Canaria, Salinetas, 03 de Julio de 2019

A veces pasan cosas que te dan mucho que pensar. En este caso me encontraba con mi mujer de visita en casa de una sobrina en el pueblecito costero de Salinetas, municipio de Telde en Gran Canaria, ella es enfermera y fisioterapeuta entre otras cosas.  Ella tiene un niño de dos años llamado Sergi, y resulta que en ese momento le suena el móvil y era un primo suyo que venía con su mujer y su hijo de dos años también, el cual le decía que venía a hacer una visita y de camino a ver si le aconsejaba a su mujer porque estaba de bajona con un poco de ansiedad puesto que tenía un dolor en la zona dorsal alta al lado de la escapula, desde hacía varios días y le daba como unos espasmos que le tenía bastante preocupada, porque no sabía de que se trataba. Y claro se puso a mirar en Internet los síntomas y características del dolor y al indicarle en la información que podía tratarse de enfermedades serias más preocupada estaba. Ya mi sobrina le había aconsejado visitar al médico días antes, pero de todas formas quería profundizar  y explicarle bien como era y como sentía ella el dolor , para ver lo que mi sobrina podía opinar desde sus conocimientos de Fisioterapia y Enfermería, y poder recomendarle según su criterio al profesional adecuado. Bueno  mientras la enferma nos contaba todos sus síntomas, que se trataba de un pinchazo en el lado superior de la escapula izquierda que no le permitía respirar bien  tanto de noche  como de día, que estaba muy molesta y nerviosa.  Los dos niños se lo estaban pasando muy bien, entretenidos jugando con los muchos juguetes que allí había. Bien pues el pequeño Sergi como por un instinto increíble cada momento dejaba de jugar por unos minutos, iba donde estaba la chica afligida y le abrazaba a pesar de no haberla vista sino un par de veces en su vida, tantas veces fue que la chica ya hasta se reía y hasta parecía que anímicamente se había recuperado. Observamos que el niño jugaba con su primo pero mirando y sin perder de vista en todo momento  a la chica, como queriendo estar atento a su cara de tristeza como si se percatara de todo lo que ella estaba contando de su problema de salud. Todos nos quedamos boquiabiertos con el niño, puesto que a pesar de haber  seis adultos solo dirigía su atención y sus abrazos a esta mujer que tenía el problema. Bueno ya luego allí se le pudo hacer un poco de osteopatia y medicina tradicional china, y ya mi sobrina le aconsejo visitar un  profesional de la salud para que pudiese ir buscando una posible solución  su problema.  Fue realmente increíble el gesto de ese niño tan pequeño que incluso a veces y hasta no entrar en conversación es un poco tímido, como él sabía que esta chica necesitaba de sus abrazos para llegar muy profundo, quien sabe si hasta su alma y su corazón, y darle energía positiva que tanto ella la necesitaba en esos momentos.  Para mi forma de ver, ya desde muy temprana edad, el individuo deja entrever como será su tipología y su caracterología en el futuro, en este caso una persona que le gusta ayudar a los demás y más aún si está muy necesitado como era el caso de su prima segunda, y a eso le llamo yo terapeuta  de vocación, ya el tiempo nos irá diciendo a que se va a dedicar, pero está claro que muy buenas intenciones tiene este pequeño de gran corazón de aspecto bonachón.

 Aunque creo que lo de ayudar al prójimo debe sacarlo de su madre que en su trabajo de enfermera ayuda a los enfermos y a los que no lo están también, eso me consta, y por supuesto a su padre que en su calidad de docente ayuda  a los niñ@s, a formarse siendo más que un profesor un compañero de todos ellos para que en el futuro sean personas preparadas para afrontar los desafíos diarios de la vida.

Hoy cuando escribía este articulo que se lo leía a mi mujer y a mi hermano se nos erizaba la piel por el comportamiento del pequeño.

Estos son hechos que ocurren en momentos puntuales y es interesante que se sepa, porque fue un episodio de sentimientos mutuos, encontrados, que palpamos todos los presentes.

Permítanme decirles que creo que estas terapias de abrazos, de cariño, son las que de verdad curan el alma de muchas personas con ciertos problemas emocionales. ¡¡Enhorabuena sobrino!! por esa bondad que posees.

Bueno pues hasta aquí hemos narrado un hecho real de no hace muchos días, y queríamos compartirlo con todos ustedes.

Reciban un cordial saludo

José M. Cabrera Caballero

Titulado Superior Universitario en Osteopatía

 

 

 

Renate, ataques de mareos repentinos y presión arterial alta debido a una caida

Von: jan.liebetrau@berlin.de < jan.liebetrau@berlin.de >
Gesendet: Samstag, 2. Dezember 2017 12:47
Una: Renate Liebetrau von Haefen
Betreff: Re: Korrektur

 

Renate HVI, de 68 años de edad

Hace aproximadamente dos meses tuve un pequeño accidente en el que tropecé  y  me caí sobre mis manos y rodillas. No fue un gran problema, me sentí un breve dolor en el cuello, pero que pasó con bastante rapidez.

Unas semanas más tarde, empecé a tener ataques repentinos de mareo y mi presión arterial comenzó a subir más y más alto. Fui a mi médico con esto y me recetaron algunos medicamentos para obtener la presión bajo control de nuevo, pero, por desgracia, las píldoras no ayudarían. Entonces, un día después de haber realizado un trabajo en el jardín, mi presión arterial fue de repente hasta 210/110! Un amigo me llevó a urgencias de la Clínica San Roque en Meloneras, donde tuve que permanecer durante una semana completa. Allí me administraron una medicación muy fuerte para mantener la presión en blodd hacia abajo y los médicos  me hicieron un  chequeo completo del cuerpo en mí para averiguar la causa de mi problema. Todas las pruebas resultaron negativas,  todo parecía estar bien, mi corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos estaban en perfectas condiciones.

Así que después de que me dieran el alta en el hospital fui a casa y continué tomando las píldoras prescritas para mantener  bien mi presión arterial, pero todavía me sentía mal. Algo estaba definitivamente  mal dentro de mí.

Cinco días más tarde, después de haber hecho un poco de limpieza alrededor de la casa, mi presión arterial se dispara hasta 199/100 de nuevo! Me sentía impotente y desesperada así que traté  de pensar en algo que hacer al respecto. Entonces recordé José Cabrera, un osteópata de Arguineguín al cual había asistido a su consulta varias veces en ocasiones anteriores.  Así que lo llamé, (que era 7:00 PM, que cuenta) y se ofreció de inmediato para ayudarme porque me sentía muy mal, lo cual le agradecí. Revisó mis músculos y huesos e hizo algunos ajustes en mi cuello. Posteriormente, se comprobó mi presión arterial: 140/85!

Resulta que cuando me había caído  desde hacía dos meses dos las vértebras cervicales se habían subluxado o sea se habían rodado, pinzando nervios, entre ellos en mi nervio vago  el decimo par craneal (una de las principales corrientes nerviosas que controla el   sistema nervioso autónomo) y que era lo que había hecho  que mi presión arterial se dispara de esa manera!

Otros dos días más tarde, José Cabrera volvió a hacerme  otro chequeo , ajustar algunas segmentos óseos más pequeños de nuevo y …  ahora si que yo soy capaz de vivir con normalidad, sin tener que tomar cualquier medicamento, en absoluto!
Voy a caminar y nada todos los días y hago los ejercicios especiales que José me ha enseñado.  He decidido y bajo su consejo de ir una vez al mes para hacer un chequeo preventivo.

Esa es la medicina alternativa para usted, allí mismo! Gracias, José!

Si desea preguntarme algo al respecto de esta experiencia y  para cualquier consulta acerca de todo esto, no dude en ponerse en contacto conmigo en:

679 815 335

Una entrañable historia en Gran Canaria

Hace muchos años un señor que vivía en La Aldea de San Nicolás de Tolentino y que se dedicaba a hacer esteras con las hojas de las palmeras, también era muy amañado para arreglar los esconchabos, destuerzos o esconchos como decimos por aquí, o lo que es lo mismo para solucionar cualquier subluxación ósea, muscular, tendinosa ligamentosa, e incluso facial o aponeurótica, así que por aquel entonces era muy normal decir por aquí… “oye tenemos que ir a visitar al estelero de la Aldea” para arreglarme algo que se me ha echado fuera del sitio. En todo caso debiera de haberse llamado “Esterero”, pero el léxico canario es así de alegre y simpático, por lo que a partir de ese momento todas las personas que se dedicaron a normalizar desplazamientos articulares se les llama en esta isla “Esteleros”, sin embargo en otras se les llama “curanderos”.

A pesar que en aquellos tiempos las personas que tenían la virtud de dedicarse a aliviar o curar a los enfermos, muchas no sabían leer ni escribir, pero tenían ese don de manipular, obteniendo muy buenos resultados en la mejoría de la gran mayoría de ellos, por lo que fue la solución de muchísimos dolores, que denominaban como. “un perro pegao”, que no les dejaba ni siquiera dormir, dándose por entonces ungüentos como aceite de camello, el uso de ventosas, de cinturones apretados en la cintura para manipular las caderas, etc. Sin embargo hay que recordar que aún se siguen utilizando estas técnicas.

Quisiera desde estas líneas dar un homenaje póstumo a todos esos esteleros que pudieron ayudar a muchísimas personas son sus dolencias musculares, entre los que se encuentran; mi abuelo Don Jose Caballero Hernández, algunos de mis tíos, y principalmente mi madre, (Evangelina), fallecida hace dos años, muy buenos todos ellos, le venían mucha gente a arreglarse, incluso se comenta que hasta iban algunos médicos que no encontraron su curación con la medicina tradicional.

Bueno pues espero que les haya gustado esta verídica información.

Muchos saludos

José Cabrera Caballero

Titulado superior universitario en osteopatía.-

Saúl, el niño grancanario que dejó de ser asmático

Hola a todos.

Somos María y Samuel, padres de Saúl y quisiéramos hacer el siguiente comentario acerca de nuestro hijo con el fín de poder ayudar a otras personas que se encuentren en la misma situación que nosotros.

Saúl tiene ahora tres años y medio, y por motivos de salud lo llevamos a una consulta de homeopatía, aquí en Las Palmas, concretamente a D. José Cabrera Caballero en Arguineguín. Lo llevamos el 17 de Diciembre del 2008 y fue entonces cuando hicimos a este homeópata el siguiente comentario:

Saúl lleva desde los seis meses con broncoespasmos, tos y flema casi desde nacimiento, nosotros lo tenemos en tratamiento médico y les damos muchos aerosoles pero no hay una solución, y cada vez más el carácter se le hace más rudo. Cualquier catarro u olor fuerte le desencadena una crisis asmática, a veces con pitidos. El niño duerme unas doce horas, excepto cuando le ponen los aerosoles que duerme una hora menos. Se mueve mucho durante el sueño, habla, llora, se ríe, tiene muchas pesadillas, es muy inquieto, habla poco en la guardería con sus iguales y con la maestra habla muy poquito y con tono muy bajo, si alguien le pregunta que como se llama no le contesta, es tímido en ese sentido. También la temperatura de la cabeza es excesiva, la tiene siempre muy caliente y le suele salir una pequeña hemorroides de vez en cuando.

El homeópata nos hace el interrogatorio de Saúl y le manda su remedio homeopático recomendado, llamado constitucional o base, se lo damos religiosamente, como se nos dice, y ya el 16 de enero de 2009 le toca de nuevo visita. Estamos alucinados, pues desde que estuvimos la vez anterior en la consulta o sea hacía escasamente dos semanas ya no tiene ni broncoespasmos ni pitido ni la tos tan espasmódica que tenía antes, le quedaba sólo un poquito de tos que para nada tenía que ver con lo que tenía. Recordamos que antes el niño, con los aerosoles estaba todo el día llorando y con rabietas, y ahora ha cambiado su conducta, y se le nota menos tímido y feliz. En casa ahora habla hasta por los codos, está muy dicharachero, e incluso cuando nunca, coge su guitarra y canta el cumpleaños feliz. Ya no le duele la cabeza ni la tiene caliente, pues antes parecía un horno e incluso este mes no le ha salido la hemorroide. Sinceramente estamos muy contentos de haber acudido a la homeopatía, nuestro hijo ha cambiado mucho en cuanto a salud se refiere.

De nuevo el día 28/12/09, lo llevamos a la consulta de D. José Cabrera por un catarrillo que cogió hace poco, con el frío, estando en la península, y viniendo en el avión hacía Canarias , Saúl nos decía: quiero ir al homeópata de Arguineguín. Y aquí en la consulta hoy nos hemos reído un rato, pues cuando el homeópata puso a nuestro hijo en la camilla para auscultarle, se levanta dando un ligero golpe de tos y diciendo: “qué raro aún tengo tos”, pensaba que con la auscultación ya quedaba suprimida la tos, (como niño y con la fé que tiene es normal que piense así).
Recomendamos a las personas que tengan problemas de este tipo que acudan a la homeopatía, y como D. José ya nos lo ha dicho, pues depende donde vivas, puedes poner en la web de CEDESNA, “Busca tu terapeuta”, que es a nivel de toda España y ahí seguro que te podrán ayudar.

Nuestro teléfono es el 928683997, por si alguien necesita preguntarnos algo acerca de lo acontecido, y si les podemos ayudar pues encantados.

Firmado Samuel y María, padres de Saúl.

Mi experiencia positiva con el tratamiento osteopatico

Mi nombre es Marcos, soy enfermero de profesión y tengo 46 años; me gustaría compartir mi experiencia con la osteopatía por si ello pudiera ayudar a alguien.
Desde muy jovencito…me viene a la memoria mi primera lumbalgia con 17 años y a partir de ahí un montón de ellas más. Mi vida personal y profesional durante más de dos décadas se vio marcada por mis problemas de espalda…soy incapaz de calcular cuántos pinchazos de antiinflamatorios me he puesto sin contar las bajas laborales por el mismo problema. No puedo decir que durante mi juventud haya sido una persona muy deportista pero quizás el principal factor no fue el no querer sino el no poder. Pasan los años y si a las responsabilidades laborales y profesionales le sumas la vida sedentaria y el poco control dietético hacen el cóctel perfecto para sin apenas darte cuenta ser un individuo con un sobrepeso importante que lo único que hacen es empeorar tus problemas de salud en general y en particular, en mi caso, los de espalda. Pero te vas acostumbrando y por dejadez o simplemente por apatía no pones remedio.

Un buen día en el trabajo surge un grupo de senderismo que me devuelve muchas ganas e ilusiones por hacer cosas nuevas y marcarte pequeños objetivos de salud….al principio fue bien porque a pesar de mis kilos era y soy una persona vital y disfruté durante un tiempo de esta actividad sin problemas. Pero la espalda volvió a decir aquí estoy y esta vez fue bastante peor…los dolores eran mayores, la respuesta a los tratamientos menor y entré en una espiral de desánimo y desesperanza… mi vida se convirtió en un infierno…. más bajas, médicos, pruebas y todo ello sin ver resultados de mejoría.

Cuando ya estaba tocando fondo apareció C. Rosa, una compañera del trabajo, que ante tanta oscuridad intento poner un poco de luz en mi vida y me habló de Pepe, su osteópata. Reconozco que cuando peor estaba de dolor y de movilidad no iba muy convencido a lo que me pudiera decir “ese señor” ,pero de perdidos al rio y me animé a probar. Previo a la consulta recuerdo que durante unos días me tome una medicación de homeopatía que según me explicó mi compañera era para allanar el tratamiento que posteriormente me daría “Pepe”. Fue ella quien me acompaño a mi primera visita y me presentó a quien hoy, después de tantos años sigo llamando San Pepe Cabrera. Mi primera sesión la recuerdo con horror y no estoy seguro de no haber soltado alguna lagrimilla de dolor. Estaba tan mal que a los pocos días volví a por una segunda sesión que aunque dolorosa fue más llevadera…. Simplemente no me lo podía creer, a los dos días de la segunda sesión había dolor pero me ponía de pie sin tener que ir adoptando la bipedestación de forma progresiva. Las sesiones se fueron espaciando y en un mes sorprendentemente mi vida había cambiado. Regularmente una vez al mes visitaba al que ya consideraba mi osteópata de cabecera y mi vida fue tomando la tan ansiada normalidad.

Podría acabar mi historia aquí pero lo mejor estaba por venir para mí porque siempre me había gustado correr pero después de los 18 o 19 años no lo había vuelto hacer básicamente porque no podía. En ese momento tenía 42 años y se me ocurrió preguntarle a Pepe que si yo podría hacer algo de ejercicio y se lo planteé directamente; recuerdo que le dije.- Pepe, tu crees que yo pueda empezar a correr algo, ya que en su día un neurocirujano me dijo que lo único que podría hacer en adelante era nadar. Nadar está bien pero a mi me aburre soberanamente y el me contestó con toda la tranquilidad del mundo: “que nade él, si tu quieres correr empieza muy poquito a poco y si no puedes correr será tu cuerpo el que te de la señal de que no puedes”… Y así lo hice, el 1 de agosto de 2013 me fui a caminar y durante un par de minutos corrí… al día siguiente lo mismo pero aumentando los minutillos que corría… y no solo conseguí correr sino que ese mismo año, en noviembre, sin pensarlo me vi apuntado con un familiar en una carrera de montaña de 13 km que tenía como objetivo ser terminada… ¡y la terminé!. Y como esto de las carreras engancha, me apunto a unas cuantas al año desde entonces; corro de manera habitual tres o cuatro veces por semana, mis hábitos de alimentación han cambiado y he perdido aproximadamente 15 kilos sin dietas específicas.

Soy más feliz porque hago cosas que me agradan, sirvo de ejemplo a mis hijas y no me he vuelto ha pinchar antiinflamatorios desde que conozco a Pepe. Eso sí, mi ITV mensual no me la quita nadie y cada vez que voy a la consulta me voy con la cita del mes siguiente.

No pretendo convencer a nadie pero si alguien lee esto y se siente desesperado y con poca salida yo simplemente le cuento mi experiencia, porque para mi hay un antes y un después.

Fdo. Marcos. Las Palmas de Gran Canaria 01 de Julio de 2017

Mi experiencia vivida con la entrada en la milagrosa homeopatía, MIL GRACIAS

Hola mi nombre es Carmen Rosa, y soy paciente de D. José Cabrera Caballero desde Enero del 2011, recibiendo terapias de osteopatía y Quiropraxia, mejorando mi calidad de vida desde la primera consulta. En todo este tiempo tenemos muchas conversaciones, le comento un problema de salud en la familia, es un tema genético y no quiero someterme a ninguna prueba agresiva, ni buscar lo que no quiero, siendo esto lo que nos sugieren. Estoy muy preocupada y me comenta tratarme con homeopatía, siendo entre otras cosas Experto Universitario en Terapéutica Homeopática.

Concertamos cita haciendo el correspondiente repertorio. Comienzo la medicación y estoy a la expectativa de cambios, pues ya me comenta que los voy a notar.
Desde el primer día empiezo con un ligero dolor de cabeza, ojo derecho y lumbares, siguiente día se extiende desde lumbares hasta los gemelos , en la noche aumentaron al acostarme, obligándome a levantarme y caminar por la casa, sentándome de vez en cuando porque estaba agotada, muerta de sueño y dolor.
Si las contracciones de parto se dividieran en tres partes, yo los viví en segundo lugar.

El segundo día los dolores aumentaron por todo el centro de la espalda, hombros y cuello, era como dos placas de hierro me fueran aplastando.
Utilizo la reflexología y no me funciona, me cambian la medicación y no encuentro alivio, vuelven a cambiarla y empieza a remitir después de tres noches con sus respectivos días sin dormir. He vivido en tres días todos los dolores que he tenido en mi cuerpo en muchos años. Cuando estaba mejor, estuve una noche con calambres en los gemelos, era algo que sufrí muy joven y siempre acostada de noche.
Los dolores desaparecen por completo, incluso en los hombros, algo que tenía desde años y me despertaba en la noche porque se me dormían las manos.

Cuando mejor estoy, amanezco con el ojo derecho hinchado, tres puntos de orzuelo, dos granos de acné en la frente y cuero cabelludo, tengo escalofríos pero no fiebre.
Me voy al médico para justificar la falta al trabajo, y muy extrañado me pregunta si no me duele, pues no es lo que yo creía, tengo un herpes zoster, el más doloroso y peligroso porque afecta a la vista y era rarísimo que no se hubiera extendido.

Mi homeópata me receta una nueva medicación para ello y desaparece todo en tres días y mi médico sigue extrañado por la recuperación tan rápida.
Si no abandoné y no fui a urgencias a que me pusieran algo para el dolor los días anteriores a la aparición del herpes, fue por el compromiso adquirido hacia mí terapeuta y la confianza que me inspiraba, pero sobre todo a mí misma, estoy orgullosa de no haber tirado la toalla é ilusionada en una vida sin dolores, feliz de haber ido un día a esa consulta donde D. JOSE CABRERA CABALLERO, con su sabiduría me ha liberado de los dolores de mi cuerpo y de mí alma, al que estoy y estaré eternamente agradecida por mí nueva calidad de vida y que en todo momento tuvo una palabra de ánimo.

UN MILLÓN DE GRACIAS.

Firmado: Carmen Rosa Rivero Romero.

Las Palmas de Gran Canaria.